Conocer los componentes claves de la piel hace que el cuidado que le otorgamos sea más consciente y más apropiado. La piel es un órgano muy complejo y del estudio que los médicos dermatólogos hacen, deben surgir los productos y consejos adecuados para que saques lo mejor de ella.

La piel está compuesta por 3 capas bien diferenciadas y cada una con una función específica:

LA EPIDERMIS: Es la capa más superficial de la piel. Esta capa está compuesta por células llamadas queratonocitos que nacen en el nivel más profundo de esta capa, llamado capa basal y a medida que maduran van ascendiendo, madurando, perdiendo su núcleo, aplanándose y terminando por desprenderse de la superficie. En la superficie de la epidermis la luz se refleja dando brillo y luminosidad, dando un aspecto de piel radiante.

Si el contenido de agua disminuye, la piel se deshidrata y las células no se descaman y quedan acumuladas en la superficie generando rugosidades y asperezas, haciendo que la luz no refleje y la piel se vea opaca. La mayoría de los cosmecéuticos actúan a este nivel, en general pocas sustancias atraviesan más allá de la epidermis.

LA DERMIS: Es una capa intermedia que está compuesta por unas células llamadas fibroblastos. Estas células son la fábrica de las fibras de colágeno, elastina, heparin sulfato y ácido hialurónico que son las sustancias que le dan a la piel, elasticidad y sostén. Con la edad y el daño solar los fibroblastos envejecen y se enlentece la producción de las fibras llevando a la piel a afinarse, perder turgencia, a la aparición de pequeñas arrugas y fragilidad. La mayoría de los productos cosméticos no llegan a actuar sobre esta capa, excepto el retinol y algunas hormonas como los estrógenos.

LA HIPODERMIS: Se encuentra por debajo de la dermis, es la capa más profunda y está compuesta de grasa subcutánea. Esta capa es demasiado profunda para ser afectada por productos cosméticos que colocamos sobre la piel.

Existen 4 componentes celulares claves a los que debemos prestar atención y tratar de mantener:

COLÁGENO:
Existen diferentes tipos de colágeno, pero el 1 y el 3 son los más importantes en la piel, otorgándole fuerza y estructura. El colágeno es producido por las fibroblastos y necesita para ello de ácido ascórbico o vitamina C.

Hay maneras de aumentar la producción de colágeno y otras no:

  • Cremas que contengan Vitamina C, retinol o ácido glicólico está comprobado que estimulan a los fibroblastos a generar colágeno nuevo.
  • Suplementos orales o bebidas con colágeno: El colágeno no penetra la piel cuando se coloca tópicamente en cremas y las bebidas de colágeno no aumentarán el colágeno tipo 1 y 3 que son los importantes para la piel.
  • Procedimientos cosméticos: Los láseres, la luz pulsada, el microneedling pueden estimular la producción de colágeno, así como las inyecciones intradérmicas de acido hialurónico.

ELASTINA:
La elastina es una fibra elástica de la piel que hace que nuestra piel tenga turgencia y mantenga su forma. A medida que envejecemos la elastina se deteriora y pierde elasticidad lo que genera flaccidez . La producción de elastina es muy complicada y difícil de reproducir con cosméticos o procedimientos estéticos por lo tanto para este componente lo mejor es prevenir, utilizando protección solar y antioxidantes.

ACIDO HIALURÓNICO:
Es una molécula importante que retiene 1000 veces su peso en agua por lo que hidrata la piel y le otorga volumen. Los cosmeceuticos que contienen acido glicólico aumentan los niveles de acido hialurónico y también los que contienen glucosamina. La mayoría de las formulaciones con ácido hialurónico no penetran la piel ya que la molécula es demasiado grande aunque muchas compañías dicen haber logrado la penetración usando vehículos liposomados. Los procedimientos estéticos que aumentan la presencia de ácido hialurónico son los rellenos que pueden encontrarse en distintos productos que deben ser aplicados por médicos.

NMF - Natural Mosturizing Factor:
Es una sustancia compuesta de aminoácidos está presente en la capa mas superficial de la piel y ayuda a retener agua. Si no hay suficiente NMF la piel no puede retener agua y se deshidrata.

Como puedes ver, tu piel es un órgano muy complejo y es crucial que los productos que utilices sean los adecuados para que su funcionamiento sea optimo.

Es ideal que encuentres un profesional dermatólogo que pueda diagnosticar tu tipo de piel y recomendarte los productos adecuados.

 

Bibliografía:
Leslie Baumann: Cosmeceuticals and cosmetic ingredients.
Leslie Baumann: Cosmetic dermatology: Principles and practice

 

 

 




Turnos y consultas

Llamanos al 4871-5483 o escribinos a info@bessonepiel.com.ar.

ESTAMOS EN NORDELTA: Pasaje de la Ciencia 75, 5º piso, oficina 55.